La megaorganización criminal, integrada por ciudadanos argentinos y peruanos, operaba centros de acopio y fraccionamiento con base en Lomas de Zamora y el oeste bonaerense. El operativo incluyó el desmantelamiento de su red comercial y la demolición de 13 búnkeres en el asentamiento Puerta de Hierro.
En lo que se consolidó como uno de los operativos antidrogas más importantes de los últimos años, la Policía de la Provincia de Buenos Aires desarticuló por completo a “La banda de Aldo”, una organización narcocriminal de alcance regional. Tras más de un año de tareas de inteligencia, efectivos de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado desplegaron 43 allanamientos simultáneos que culminaron con la detención y aprehensión de 30 integrantes de la red, la cual operaba activamente en los partidos de Lomas de Zamora, La Matanza, Moreno y General Rodríguez.
La estructura delictiva, liderada mayoritariamente por ciudadanos de nacionalidad peruana en sociedad con delincuentes argentinos, había montado una compleja red logística que incluía centros de acopio regionales, laboratorios de fraccionamiento, búnkeres de venta al menudeo y custodia armada para monopolizar la comercialización de estupefacientes a gran escala.
El despliegue en Puerta de Hierro y Lomas de Zamora
Si bien la investigación principal avanzó bajo la órbita y las directivas del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, el despliegue territorial en Lomas de Zamora y el oeste resultó fundamental para cortar la red de distribución. Del total de los procedimientos, 23 se concentraron en el asentamiento Puerta de Hierro (La Matanza), epicentro de la red de bocas de expendio de la banda.
La simultaneidad de los 43 ingresos impidió que las células periféricas —como las ubicadas en Lomas de Zamora— pudieran alertarse entre sí o desviar los cargamentos. Además de desbaratar los puntos de venta, el operativo liberó zonas clave que permitirán avanzar con los planes de urbanización estatal impulsados por el Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU).
Por orden de la Justicia Federal, el procedimiento avanzó firmemente sobre la infraestructura delictiva mediante la demolición de 13 búnkeres de venta, una medida drástica implementada para evitar la reutilización de estos espacios por segundas líneas o remanentes de la organización.
Balance del secuestro: drogas, armas de fuego y laboratorios
Durante las requisas en las distintas propiedades, las fuerzas de seguridad lograron incautar una importante cantidad de estupefacientes acondicionados para la venta directa, vehículos robados, armas y maquinaria de producción química:
- Sustancias ilícitas: 1,4 kilos de cocaína (fraccionados en 1.401 dosis y presentaciones sueltas), 4,3 kilos de marihuana en distintas variantes y dosis de tusi (cocaína rosa) distribuidas en envoltorios ziploc.
- Laboratorio y estiramiento: Se decomisaron prensas hidráulicas con sus estructuras de hierro, balanzas de precisión, hornos eléctricos, secarropas con vestigios de alcaloides, sustancias de corte y solventes químicos utilizados para el procesamiento del polvo.
- Armamento y comunicaciones: Se incautaron 5 armas de fuego (entre ellas revólveres con numeración suprimida, pistolas Bersa TPR 380 y un pistolón de doble caño), municiones de varios calibres y 3 equipos de radiocomunicación tipo handy con sus bases de carga.
- Bienes y efectivo: Se secuestraron 35 teléfonos celulares, $778.150 en efectivo y 4 motovehículos, entre los cuales una Honda Wave poseía pedido de secuestro activo por robo.
Con los 30 implicados ya a disposición de la Justicia Federal —entre los que se encuentran organizadores, financistas, distribuidores, fraccionadores y los denominados «satélites» encargados de la seguridad perimetral—, las autoridades provinciales consideran que la organización criminal ha quedado completamente desmantelada.
