Un vehículo particular perdió el control y terminó dado vuelta sobre la calzada asfáltica en el partido de Lomas de Zamora. El siniestro requirió un despliegue de las fuerzas de seguridad y de salud locales para asistir al conductor y despejar la traza vial.
Una tarde de intensa circulación comercial e interna se vio abruptamente interrumpida en la localidad de Temperley debido a un violento accidente vial. Un conductor que circulaba a bordo de un automóvil compacto perdió la estabilidad de su rodado por motivos que aún intentan establecer las pericias mecánicas, colisionando fuertemente contra el pavimento urbano y culminando su marcha en posición invertida sobre la calzada principal.
El incidente tuvo lugar sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, en el segmento lindante con las arterias Juan Manuel Fernández y Lavalle, un sector que a esa hora registraba un flujo vehicular superior al habitual debido al movimiento de vecinos previo al partido de la Selección Argentina. A raíz del impacto, el habitáculo del coche sufrió daños estructurales de consideración y el único ocupante del vehículo debió recibir atención médica inmediata por las lesiones sufridas.
Rescate y normalización del corredor vehicular
La gravedad del vuelco activó un dispositivo de respuesta inmediata coordinado entre los servicios de emergencia de Lomas de Zamora. Una cuadrilla especializada del cuerpo de Bomberos Voluntarios, bajo el mando del Comandante General Gustavo Liuzzi, arribó al sitio para efectuar las maniobras de seguridad protocolares, las cuales incluyeron la desconexión del sistema eléctrico del coche para mitigar la posibilidad de un incendio por pérdidas de nafta u otros fluidos del motor.
En paralelo, profesionales del sistema de emergencias médicas 107 estabilizaron al herido, mientras que agentes de las direcciones de Tránsito y Defensa Civil comunales procedieron a cortar parcialmente la traza para habilitar los desvíos correspondientes. Tras enderezar y remover la carrocería mediante el uso de maquinaria pesada, los operarios barrieron los fragmentos de cristales y plásticos desparramados, logrando normalizar por completo el recorrido del transporte de pasajeros y automóviles particulares al caer la noche.
