Más de 500 dirigentes del arco político, judicial, académico y sindical se congregaron en el Pequeño Cottolengo de Don Orione. Con la presencia del gobernador Axel Kicillof y obispos de la región, la jornada debatió el impacto social de la crisis, el rol de la inteligencia artificial y emitió un duro documento final que reclama recuperar el diálogo frente a la fragmentación social.
En un escenario de creciente tensión y fragmentación social, el Pequeño Cottolengo de Don Orione, ubicado en la localidad de Claypole, partido de Almirante Brown, fue sede de una masiva y heterogénea convocatoria institucional. Bajo el lema «Jornada Patria por la Cultura del Encuentro: de Francisco a León XIV en Tiempos de Polarización», la Comisión Pastoral Social de la Región Buenos Aires logró sentar a la mesa a más de 500 representantes de la Iglesia Católica, el Poder Judicial, los gremios, el sector empresarial y universidades públicas.
El encuentro, gestado originalmente tras una reunión de intendentes bonaerenses con la cúpula del Episcopado Argentino, contó con el respaldo político del gobernador Axel Kicillof, la vicegobernadora Verónica Magario y una quincena de jefes comunales del Conurbano de diversas vertientes, a los que se sumaron funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La presencia eclesiástica estuvo marcada por la participación activa de los obispos de las diócesis de Avellaneda-Lanús, Quilmes, Merlo-Moreno y San Justo, entre otras autoridades eclesiales.
Ejes de debate y la comitiva judicial-académica
Las mesas de trabajo en comisiones abordaron problemáticas complejas de la agenda contemporánea, tales como los desafíos éticos y el uso responsable de la inteligencia artificial, el avance de los padecimientos de salud mental derivados del aislamiento y la fragmentación urbana, y el sostenimiento de las organizaciones de la sociedad civil en contextos críticos.
La representatividad del cónclave se vio robustecida por la asistencia de altos mandos de la Justicia, entre ellos el juez de Casación Federal Alejandro Slokar y el procurador general bonaerense, Julio Conte Grand, acompañados por un nutrido cuerpo de fiscales y magistrados. Asimismo, los rectores de las universidades nacionales de la región (incluidas la UNAB, UNDAV, UNAHUR y UNLa) aportaron la perspectiva académica al diagnóstico metropolitano, junto a delegados de las centrales obreras CGT, CTA y UTEP, y entidades empresarias como CAME y FEBA.
El documento final: un llamado a «ponerse la Patria al hombro»
Al cierre de la jornada se dio lectura a un documento de fuertes definiciones teológicas y políticas, estructurado bajo las encíclicas del Papa Francisco, cuyas principales conclusiones señalaron:
- Diagnóstico de crisis: Denunciaron un profundo proceso de polarización y fragmentación en la región metropolitana que prioriza intereses sectoriales por sobre la construcción de una identidad común.
- Crítica a los paradigmas económicos: Reclamaron que la política recupere su rol de servicio al bien común y «no se someta a los dictámenes y al paradigma eficientista de la tecnocracia», cuestionando tanto los liderazgos demagógicos como las recetas liberales al servicio de los poderosos.
- Expectativa por la visita papal: Expresaron el anhelo de que una eventual llegada del Sumo Pontífice al país ayude a la dirigencia a «dejar de lado las verdades simplistas para adentrarnos en los complejos problemas sociales».
- Rechazo a la «politiquería»: El texto concluyó con un llamamiento urgente al diálogo social como antídoto a la división, instando a los presentes a articular soluciones compartidas y generar vínculos que permitan «organizar la esperanza» frente a las necesidades reales del pueblo.
