Un estudio elaborado por economistas de la Universidad Nacional de La Plata analizó la evolución de 63 cadenas productivas entre 2016 y 2025. El trabajo evidencia una pérdida del entramado manufacturero en el primer cordón bonaerense, compensada parcialmente por el avance de la logística, el comercio y los servicios financieros.
Un informe técnico desarrollado por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) reveló un cambio de paradigma en la estructura económica del Gran Buenos Aires. El estudio, firmado por los investigadores Agustín Lodola y Diego Pitetti, analizó la trayectoria de 135 municipios bonaerenses a lo largo de la última década (2016-2025).
La investigación señala que, si bien la economía provincial terminó en niveles de producción similares a los de hace diez años, se produjo una alteración en la composición del tejido productivo: la industria manufacturera perdió presencia frente a la expansión del comercio, la logística, el software y los servicios financieros.
Retroceso en los polos fabriles tradicionales
El análisis ubica al primer cordón del Conurbano como la zona más golpeada por la contracción industrial. Entre los municipios con mayor incidencia negativa en el desempeño provincial se encuentran La Matanza, Lomas de Zamora, Avellaneda, Lanús, General San Martín y Morón. En conjunto, el grupo de municipios clasificados en situación de rezago concentra el 52,2% del Valor Agregado Bruto (VAB) de la provincia.
Asimismo, el informe destaca la caída en la cadena de bienes de capital (maquinarias, herramientas y equipos), posicionándola como el tercer sector con mayor impacto negativo en la década, solo por detrás de la soja y la cadena láctea. Los autores advierten que el retroceso en este rubro desarma redes de proveedores locales, talleres metalúrgicos y mano de obra técnica especializada.
Por su parte, los municipios de la segunda corona mostraron un comportamiento más dinámico, sostenidos por el avance de plataformas logísticas y servicios vinculados a la expansión urbana. Desde la UNLP concluyen que el desafío de la región radica en evitar que el crecimiento del sector servicios sustituya la capacidad productiva de bienes con alto valor agregado e innovación tecnológica.
