Un informe elaborado por la Universidad Austral, la consultora EcoGo y el gremio ATE advierte sobre el deterioro del poder adquisitivo. La mora bancaria y extrajudicial se multiplicó por casi cinco veces en los últimos 18 meses, afectando a más de 5,8 millones de personas en todo el país.
La pérdida del poder adquisitivo de los salarios transformó el uso del crédito en un mecanismo de subsistencia diaria para las familias argentinas. Un conjunto de relevamientos difundidos por la Universidad Austral, la consultora EcoGo y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) señala que el pago de obligaciones financieras insume el 24% de la masa salarial, mientras que al sumar los gastos fijos mensuales, los hogares comprometen cerca del 50% de sus ingresos al momento de percibir el haber.
El deterioro en la capacidad de pago se aceleró marcadamente en el último año y medio: la mora total pasó de un 3,6% en diciembre de 2024 a un 17,5% en junio de 2026. En los canales no bancarios —como plataformas digitales y tarjetas no financieras— el atraso supera el 30%, alcanzando a un universo de 5,8 millones de personas con deudas irregulares por más de 90 días.
El panorama en los estatales y el impacto en la Provincia
El informe nacional presentado por ATE detalló que el 87% de los empleados públicos mantiene deudas vigentes, de los cuales un 73% presenta compromisos con múltiples entidades. Asimismo, el 40% de los encuestados manifestó recurrir al endeudamiento para solventar urgencias médicas, educación o alquileres, mientras que un 37% lo aplica al pago de alimentos, vestimenta o refinanciación de pasivos previos.
A nivel territorial, la provincia de Buenos Aires registra el indicador más elevado de morosidad del país, con un 37,4% de deudores en situación irregular. En la ciudad de La Plata, la combinación de salarios rezagados, caída en las ventas comerciales y un costo de alquileres que insume hasta el 45% de los ingresos agudiza la tensión en las finanzas de las familias.
