El gobernador bonaerense respaldó un duro pronunciamiento del ministro de Gobierno, Carlos Bianco, tras los anuncios del Presidente sobre el Atlántico Sur. Desde La Plata denunciaron una inacción de casi nueve meses frente al proyecto petrolero «Sea Lion».
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se sumó a las duras críticas hacia el presidente Javier Milei tras el mensaje emitido por cadena nacional en el que la administración central anunció medidas relativas a la soberanía en las Islas Malvinas. A través de sus vías oficiales, el mandatario provincial avaló un documento difundido por su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, en el que se tilda la postura del Ejecutivo nacional como una maniobra «oportunista» impulsada por especulaciones de cara al año electoral.
Desde la gestión bonaerense cuestionaron que la Casa Rosada tardara 267 días en aplicar herramientas administrativas y legales contra las petroleras Navitas y Rockhopper. Estas compañías encabezan el desarrollo del yacimiento Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, con una inversión proyectada en 1.800 millones de dólares y estimaciones de producción que alcanzarían los 180 mil barriles diarios hacia 2028.
Denuncias por inacción y aplicación de la Ley 26.659
El informe refrendado por Kicillof recordó que la Argentina ya contaba con un marco sancionatorio adecuado: la Ley 26.659, normativa que inhabilita por hasta 20 años a firmas que financien o presten servicios a actividades hidrocarburíferas no autorizadas en la plataforma continental. En ese contexto, remarcaron que el Estado argentino ya había inhabilitado a la firma Navitas bajo ese articulado durante el año 2022.
Asimismo, las autoridades provinciales señalaron la falta de medidas efectivas frente al Reino Unido e Israel, advirtiendo que, mientras avanzaba el proyecto hidrocarburífero offshore, la Cancillería promovió acuerdos de cooperación con la potencia ocupante. Finalmente, ratificaron la necesidad de desarmar la estructura económica que sostiene la ocupación británica a través de la presión diplomática y legal.
