Según un informe basado en datos del INDEC y el SIPA, la desocupación en el Gran Buenos Aires llegó al 9,7%, duplicando la cifra de CABA. Además, la Provincia perdió más de 84 mil puestos privados formales desde finales de 2023, impactando con fuerza en la industria regional.
Un reporte elaborado por el Monitor de Indicadores Sociales de la CTA a partir de registros oficiales del INDEC y del SIPA encendió las alarmas sobre el crítico panorama laboral en la provincia de Buenos Aires y, especialmente, en el Conurbano bonaerense. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el territorio bonaerense registró la pérdida de 84.300 empleos privados formales, lo que representa un retroceso del 4,2%, una cifra que supera la media nacional (-3,8%) y la de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (-3,1%).
La brecha territorial se acentúa al analizar los datos de desempleo: en los partidos del Conurbano la desocupación trepó al 9,7%, alcanzando a más de 615.000 personas que buscan trabajo de manera activa, en contraste con el 4,8% registrado del otro lado de la General Paz. A su vez, el 15,8% de la población ocupada en el GBA se declaró demandante de empleo para sumar horas o mejorar sus ingresos.
Informalidad, brecha de género y pobreza en los municipios
El informe expone además el crecimiento del trabajo no registrado en el Conurbano, situándose en un 40,5% (frente al 25,6% de CABA). Este fenómeno afecta de forma prioritaria a las mujeres del Gran Buenos Aires, donde la tasa de informalidad escala al 44,9%.
La pérdida de puestos asalariados responde al impacto de la recesión en ramas como la industria automotriz, la agroindustria, la indumentaria y el sector textil. En este escenario, se han reportado suspensiones, reducciones de personal y conflictos laborales en municipios como Lomas de Zamora, Lanús, San Fernando, General San Martín, Tigre, Zárate, Luján y Pilar. Finalmente, el estudio indica que el 32,6% de la población del GBA habita en hogares pobres, mientras que el 8% se encuentra en situación de indigencia.
