El presidente de Racing Club explotó contra el arbitraje y la organización del torneo luego de la eliminación de la «Academia» ante Rosario Central. Con dos expulsiones polémicas y un arbitraje de Darío Herrera que quedó bajo la lupa, el «Príncipe» lanzó una convocatoria abierta para «reconstruir» el fútbol nacional.
Escándalo en el Gigante: Nueve jugadores y un final anunciado
La eliminación de Racing en los cuartos de final del Torneo Apertura no fue una derrota más. El equipo de Gustavo Costas terminó jugando el tiempo suplementario con nueve hombres tras las expulsiones de Adrián «Maravilla» Martínez y Marco Di Cesare, decisiones que Milito calificó de «discutibles» y «vergonzosas». El gol de Enzo Copetti al minuto 106 fue el cierre de una noche cargada de tensión que terminó con el hijo de Costas increpando duramente al árbitro.
El mensaje político de Milito
Al finalizar el encuentro, Milito no aceptó preguntas y dio un discurso que resonó en todas las dirigencias del país. «Hoy nos sentimos, una vez más, robados», disparó el ex Inter de Milán, quien desde que asumió la presidencia de Racing ha mantenido una postura crítica hacia los manejos de la actual gestión del fútbol argentino.
Sus frases más potentes dejaron claro que su rol no será pasivo:
- Agotamiento: «Estoy realmente cansado, como mucha gente. Es el momento de reflexionar».
- Diagnóstico: «El fútbol argentino está roto, no da para más».
- Llamado a la acción: «Estoy a plena disposición para reconstruir nuestro fútbol».
Un fútbol en crisis
Las declaraciones de Milito se dan en un 2026 donde la organización de los torneos, los arbitrajes y la falta de transparencia en el VAR han agotado la paciencia de varios clubes grandes y del Interior. Al decir que se lo mira «de costado por venir del fútbol», Milito marca una distancia con la dirigencia tradicional y se posiciona como el referente de una posible renovación estructural.
Para Racing, la eliminación es un golpe deportivo durísimo, pero para el fútbol argentino, las palabras de su presidente pueden ser el inicio de un frente opositor de peso que busque cambiar las reglas de juego en la calle Viamonte.
