La cúpula dirigencial determinó la salida del histórico entrenador tras el reciente fracaso en el certamen continental. El empate obtenido en condición de local aceleró una determinación que marca el cierre de su tercera etapa.
El club albiceleste encarará los compromisos restantes del semestre bajo un mandato de entrenadores interinos. La mala campaña en el torneo doméstico y los recientes traspiés futbolísticos sentenciaron el destino del emblemático estratega.
La eliminación prematura en la competencia internacional frente al elenco venezolano colmó la paciencia de las autoridades que lidera Diego Milito. El bajo rendimiento colectivo expuso un claro desgaste en la relación con el plantel profesional.
A pesar de haber conquistado dos importantes copas de carácter internacional durante las temporadas previas, el declive numérico en el campeonato local pesó más. La irregularidad evidenciada en los playoffs domésticos terminó debilitando el respaldo dirigencial.
La institución de Avellaneda buscará rearmar su estructura deportiva de cara al próximo mercado de pases. El principal desafío consistirá en hallar un perfil que devuelva la solidez colectiva a un equipo obligado a pelear los puestos vanguardistas.
