Una investigación de meses liderada por la Dirección de Investigaciones de Delitos Económicos de la Policía Bonaerense logró desmantelar una verdadera corporación delictiva dedicada a la producción a gran escala de indumentaria apócrifa. A través de cinco allanamientos simultáneos en el oeste y norte del Gran Buenos Aires, las fuerzas de seguridad incautaron dos millones y medio de pares de medias falsificadas que imitaban marcas globales como Nike, Adidas, Puma y Vans, además de una imponente infraestructura industrial destinada a abastecer al mercado informal.
Los procedimientos ordenados por la Justicia Federal se concentraron en puntos estratégicos de los partidos de La Matanza y San Martín: dos en Isidro Casanova, dos en San Justo y el restante en José León Suárez. En estos galpones, los efectivos sorprendieron a la organización en plena actividad y secuestraron, además del stock terminado, 340 cajas de hilos de alta gama listas para ingresar a las líneas de montaje. Por el hecho, cuatro hombres de 70, 47, 32 y 28 años fueron formalmente imputados por infracción a la Ley 22.362 de Marcas y Designaciones.
El volumen económico del despliegue ilegal sorprendió a los investigadores. Los productos listos para la venta fueron valuados en 43 millones de pesos, mientras que la materia prima en proceso sumó otros 34 millones. Sin embargo, el valor más alto radicaba en la tecnología utilizada: se confiscaron 27 máquinas textiles de última generación valuadas en 20.000 dólares cada una, elevando el valor del equipamiento a los 540.000 dólares. Debido a la complejidad logística para trasladar la maquinaria pesada, el Juzgado interviniente dispuso su interdicción en los mismos talleres bajo la figura de depositarios judiciales mientras avanza la causa penal.
