Durante la asunción de las nuevas autoridades de SUTEBA Avellaneda, la conducción gremial pidió públicamente por la postulación del jefe comunal para suceder a Axel Kicillof, a quien proyectan de cara a la presidencia de la Nación.
El tablero político de la provincia de Buenos Aires de cara a las próximas elecciones ejecutivas comenzó a moverse con fuerza en la zona sur del conurbano. El escenario elegido para consolidar estas ambiciones fue el acto de asunción de las autoridades locales del sindicato docente SUTEBA Avellaneda. Allí, la nueva Secretaria General de la seccional, Melisa Graziano, utilizó el cierre de su discurso para lanzar una fuerte definición de cara al futuro del peronismo, proclamando la fórmula política de Axel Kicillof presidente y Jorge Ferraresi gobernador.
El pronunciamiento del gremio se realizó ante un auditorio colmado que incluyó la presencia en primera fila del propio intendente de Avellaneda, flanqueado por referentes nacionales y provinciales de la educación como Sonia Alesso (titular de CTERA) y María Laura Torre (secretaria general adjunta de SUTEBA bonaerense). Durante las alocuciones previas, Alesso calificó el trabajo conjunto entre el municipio y la gobernación como «un orgullo» para la educación pública, mientras que Ferraresi devolvió los elogios destacando la inversión edilicia de su distrito y prometiendo continuar su lucha por la jerarquización de los salarios de los educadores.
Este respaldo sindical se alinea con la estrategia que el mandatario municipal ya blanqueó en el territorio, donde inauguró locales partidarios que promueven explícitamente ambas candidaturas. En los pasillos del palacio comunal aseguran que Ferraresi solicitó una licencia formal de 30 días ante el Concejo Deliberante para abocarse de lleno a recorrer los diferentes distritos de la Provincia en clave de campaña. El plan estratégico para el plano local contempla que la actual jefa de Gabinete, Magdalena Sierra, asuma la centralidad de la gestión diaria para potenciar su visibilidad y consolidarse como la principal carta de sucesión para la intendencia en el recambio institucional.
