Tras una investigación que incluyó ciberpatrullaje y el uso de drones, la Policía Federal Argentina detuvo a ocho personas en Esteban Echeverría. En los allanamientos secuestraron piezas vehiculares valuadas en 8 millones de pesos y una de las propiedades funcionaba como desarmadero clandestino.
Una minuciosa investigación que combinó el monitoreo digital con el despliegue territorial culminó en la desarticulación de una red delictiva dedicada al desguace de vehículos y a la venta ilegal de sus repuestos en el sur del Conurbano. Efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) lograron desmantelar una organización compuesta por ocho personas que acopiaba y comercializaba autopartes de procedencia espuria en la localidad de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría. La maniobra delictiva consistía en ofrecer el catálogo de piezas en plataformas virtuales de venta a valores extremadamente bajos en comparación con el mercado legal.
La causa judicial, iniciada en octubre de 2025 bajo la sospecha de infracciones a la ley que regula el desarmado de automotores, cobró impulso cuando los pesquisas detectaron las publicaciones en redes sociales. Mediante análisis técnicos de las imágenes y rastreos de coordenadas digitales, los agentes lograron ubicar el domicilio del sospechoso principal. A partir de allí, bajo las directivas del fiscal Fernando Semisa, titular de la UFIJ N° 4 de Esteban Echeverría, la policía utilizó vigilancias encubiertas y drones para descubrir que la banda utilizaba una segunda propiedad exclusivamente como búnker para el acopio y ocultamiento del material.
Con el aval del Juzgado de Garantías N° 2 de Lomas de Zamora, a cargo del Dr. Javier Maffucci Moore, se ordenaron allanamientos simultáneos en dos fincas de las calles Ángela González De Barbier y Duclout. El operativo finalizó con la detención de cinco hombres y tres mujeres. Al cruzar los datos informáticos, los efectivos constataron que uno de los sospechosos se encontraba prófugo de la justicia de Ezeiza con un pedido de captura activo desde 2018 por portación ilegal de arma y resistencia a la autoridad.
En los desarmaderos clandestinos se incautó un botín valuado en 8 millones de pesos. Entre los elementos secuestrados se encontraron carrocerías cortadas de camionetas con pedidos de secuestro por robo en Lomas de Zamora y La Matanza, un cuadro de moto con la numeración limada, herramientas pesadas de corte, amoladoras, sopletes y una escopeta de fabricación casera de tipo «tumbera». La totalidad de los implicados quedaron bajo arresto y a disposición de la Justicia, imputados por tenencia de arma de fuego y encubrimiento agravado con ánimo de lucro.
