El gobernador bonaerense encabezó un encuentro productivo en el Conurbano, donde alertó sobre el impacto de la apertura de importaciones, la recesión y la caída del consumo. Reclamó medidas de protección para el entramado pyme local.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a marcar una fuerte diferenciación con la administración central al analizar el escenario económico actual y su impacto directo en el tejido productivo bonaerense. Durante un encuentro sectorial con empresarios pymes y representantes industriales en el Conurbano, el mandatario provincial lanzó duras críticas hacia el programa económico que implementa la gestión del presidente Javier Milei, sosteniendo que el actual rumbo macroeconómico atenta de forma directa contra la supervivencia de las fábricas locales.
«La política económica del Gobierno nacional es absolutamente incompatible con el desarrollo de la industria y la subsistencia de las pymes locales», sentenció Kicillof ante el auditorio. En su diagnóstico, la combinación de una profunda recesión, la caída sostenida del consumo interno por la pérdida del poder adquisitivo y la desregulación o apertura del comercio exterior conforman un combo que asfixia la competitividad de las pequeñas y medianas empresas nacionales.
El Gobernador enfatizó que la provincia de Buenos Aires, al concentrar el principal polo industrial y manufacturero del país, es el territorio que sufre de manera más acelerada los cierres de plantas, las suspensiones y la pérdida de puestos de trabajo genuinos. En esa línea, contrapuso las decisiones del Poder Ejecutivo nacional con las herramientas de asistencia financiera, créditos subsidiados del Banco Provincia y programas de fomento que intenta sostener el gobierno bonaerense para amortiguar el impacto de la crisis de actividad.
Finalmente, Kicillof instó a consolidar un frente común entre los sectores productivos, los sindicatos y los gobiernos locales para defender el empleo y evitar el desmantelamiento del aparato fabril. Aseguró que sin un mercado interno fuerte, protección inteligente ante la competencia externa y tarifas energéticas racionales para la producción, resulta imposible proyectar un esquema de crecimiento sustentable que incluya a los sectores comerciales e industriales de la región.
