El dirigente Mario Giacobbe analizó el impacto del contexto económico en el distrito bonaerense. Destacó el cese de operaciones en sectores clave de la fábrica Rigolleau y advirtió sobre la contracción en el empleo formal y en la economía informal de servicios.
La situación socioeconómica en el municipio de Berazategui registra tensiones vinculadas al receso de la actividad industrial y la caída en el nivel de empleo. En declaraciones periodísticas, el dirigente local y congresal del PJ bonaerense, Mario Giacobbe, describió el proceso de desaceleración que afecta a empresas emblemáticas de la zona sur del Gran Buenos Aires, señalando una reducción progresiva en las capacidades operativas locales.
El análisis se centró en la firma cristalería Rigolleau, referente histórico del distrito, donde se reportó la paralización definitiva de uno de sus hornos de producción. Según el diagnóstico presentado, la reducción de la planta de personal operativo se vio acompañada por un cambio en la estrategia comercial de la compañía, que ha comenzado a volcarse hacia la importación de insumos y bienes terminados desde el exterior.
Impacto en los servicios informales y cuadro social
El informe expuesto advierte que la contracción fabril también repercute en el sector de servicios, rubro que absorbió a gran parte de la mano de obra tras el cierre de otras grandes plantas industriales en décadas pasadas. La menor demanda de labores de mantenimiento y tareas independientes en urbanizaciones privadas generó un incremento en la precariedad laboral e informalidad en los barrios del municipio.
Asimismo, datos relevados por el Observatorio de Políticas Sociales local marcan una mayor concurrencia a comedores comunitarios y espacios de asistencia vecinal. Desde los espacios de relevamiento territorial sostienen que la combinación de caída en el consumo y apertura de importaciones afecta de manera directa a la estructura productiva del partido.
