Tras días de complicaciones, el transporte comienza a recuperar la frecuencia habitual.
Luego de varios días de servicio reducido y demoras, el sistema de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires comienza a normalizarse tras alcanzarse un acuerdo por la deuda entre el Gobierno y las empresas del sector.
La crisis había provocado una fuerte disminución en la cantidad de unidades en circulación, con largas esperas y complicaciones para miles de usuarios que dependen del transporte público a diario.
El conflicto estuvo vinculado a retrasos en los pagos de subsidios y tensiones en la estructura de costos, especialmente por el aumento del combustible.
Con el entendimiento alcanzado, las empresas comenzaron a restablecer progresivamente la frecuencia de los servicios, lo que permitirá recuperar la normalidad en los próximos días.
Desde el sector señalaron que el proceso será gradual, ya que requiere reorganizar unidades y personal tras las restricciones aplicadas en las últimas jornadas.
Mientras tanto, se espera que la situación continúe mejorando de forma paulatina, con una reducción en los tiempos de espera y mayor disponibilidad de colectivos en las principales líneas.
El episodio volvió a poner en evidencia la fragilidad del sistema ante conflictos financieros y su impacto directo en la vida cotidiana de los usuarios.
