A pocos días de la final del Mundial 2026 contra España, la Casa Rosada diseña un operativo ante la expectativa de una movilización popular masiva. Karina Milei y el Ministerio de Seguridad coordinan la logística para el regreso del plantel, mientras analizan las opciones operativas para el aterrizaje del vuelo chárter.
A pocos días de que la Selección Argentina dispute la gran final del Mundial de la FIFA 2026 frente a España, el Gobierno nacional puso en marcha la planificación del megaoperativo de seguridad para el regreso de la delegación al país. Conscientes de que el partido del domingo generará una movilización masiva de hinchas en las calles —sin importar el resultado deportivo—, la Casa Rosada busca anticiparse a los escenarios lógicos de festejos y caravanas populares en lo que significará la despedida de Lionel Messi de las citas mundialistas.
La mesa de coordinación del dispositivo está liderada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y el asesor presidencial Santiago Caputo. Desde el Poder Ejecutivo recalcaron que el objetivo primordial es brindar asistencia logística y garantizar el orden público, evitando cualquier tipo de intencionalidad o protagonismo político por parte de los funcionarios públicos.
La incógnita de la terminal aérea y el plan de vuelo
Uno de los puntos centrales que mantiene en vilo a los armadores del operativo es la definición de la terminal aérea donde tocará tierra el avión de los campeones continentales. Las autoridades evalúan dos alternativas complejas que conllevan logísticas de traslado completamente diferentes:
- Aeropuerto Internacional de Ezeiza (Ministro Pistarini): La opción tradicional para vuelos de gran porte y delegaciones numerosas. Permite un despliegue de seguridad perimetral más amplio y cuenta con la ventaja de la cercanía con el predio habitacional que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) posee en dicha localidad.
- Aeroparque Jorge Newbery: Una alternativa bajo análisis junto a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Implicaría un ingreso directo a la Ciudad de Buenos Aires, facilitando una rápida conexión con las arterias céntricas, aunque con mayores desafíos operativos debido a las limitaciones de espacio del predio porteño para contener desbordes de público.
Respeto al hermetismo y la opción de la Casa Rosada
Hasta el momento, la conducción de la AFA mantiene un estricto hermetismo y postergó cualquier definición logística para después del pitazo final en Nueva Jersey, concentrando toda la atención del plantel y del cuerpo técnico comandado por Lionel Scaloni en el partido definitorio. Ante esto, el Gobierno ya inició conversaciones formales con la gestión de la Ciudad de Buenos Aires para coordinar las cápsulas de traslado hacia el Obelisco, que se perfila una vez más como el epicentro de la concentración de simpatizantes.
Por su parte, el presidente Javier Milei ratificó que observará el encuentro en la Quinta de Olivos y adelantó que la Casa Militar ya diseñó un protocolo especial en caso de que los futbolistas opten por festejar desde el histórico balcón de la Casa Rosada. El mandatario aclaró de forma taxativa que el edificio gubernamental estará a entera disposición del seleccionado para que realicen una celebración privada y exclusiva con la gente, asegurando que ningún miembro del gabinete nacional intervendrá en el agasajo para preservar la neutralidad política del logro deportivo.
