Voluntarias reparten comida en el comedor Los Copitos del barrio porteño de La Boca. El gobierno de la ciudad les solicita que lleven un registro con el fin de control la cantidad de familias que se alimentan en los comedores populares. La Boca, Ciudad de Buenos Aires el 30 de julio de 2026. FOTO/Lara Greco para ANCCOM
Especialistas y centros de estudio advierten que la metodología oficial subestima los índices sociales por la falta de actualización de la Canasta Básica y el endeudamiento de los hogares. En Lanús, comedores comunitarios denuncian que las viandas resultan insuficientes ante el aumento de la demanda.
Tras la reciente difusión de las cifras oficiales del INDEC que ubicaron la pobreza en un 32,3% a nivel nacional y en un 36,9% para los partidos del Conurbano durante el primer semestre de 2026, diversos centros de estudio como el CELAG, CEPA, IPyPP y Equilibra señalaron que la metodología vigente subestima la magnitud de la crisis socioeconómica. Según estos análisis, la falta de actualización de la Encuesta de Gastos de los Hogares, la distorsión de los costos de transporte y servicios, y la falta de medición del endeudamiento familiar ubicarían la pobreza real cerca del 50% de la población.
El informe detalla que el incremento de los precios de los alimentos por encima del índice general erosionó el poder adquisitivo de los sectores vulnerables. Asimismo, proyecciones del IPyPP indican que la pobreza en la franja infantil de 0 a 14 años alcanzará al 51% en la segunda mitad del año. La problemática se ve agravada por el endeudamiento no bancario de las familias para cubrir necesidades básicas de alimentación.
Esta realidad tiene un reflejo directo en las organizaciones de contención social del Conurbano Sur. En el comedor «Color Esperanza» de Villa Caraza (Lanús), coordinado por el MTE, las cocineras pasaron de preparar 120 a 200 viandas diarias para asistir a unas 120 familias provenientes del propio barrio, así como de Lomas de Zamora, Villa Fiorito y La Ribera. Desde el espacio alertaron que la asistencia estatal resulta insuficiente para atender a jubilados, trabajadores informales y empleados en blanco cuyos ingresos no cubren la Canasta Básica Total.
