El cuarto mes del año inicia con una escala de subas que abarca desde el transporte público hasta los servicios básicos. La quita de subsidios y la indexación de costos profundizan la presión económica sobre las familias de la región.

Los habitantes del sur del Conurbano y el resto del Área Metropolitana enfrentan desde hoy un nuevo esquema de precios en rubros sensibles. El Gobierno nacional dispuso incrementos generalizados que impactan de lleno en el costo de vida, afectando servicios públicos, salud y alquileres.
En materia de transporte, el boleto mínimo de colectivo escaló a $873,37 para los tramos más cortos con tarjeta SUBE nominada. Para quienes realizan recorridos largos cruzando distritos de la sección, el valor del pasaje puede alcanzar los $1.197,39 según la distancia recorrida.
Los servicios del hogar también sufren ajustes significativos con subas del 17% en electricidad para usuarios de Edesur y Edenor. En tanto, el agua (AySA) presenta un incremento del 4% y el gas natural un 1,8%, configurando una factura promedio de servicios cada vez más pesada.
El sector privado no queda exento, con prepagas que ajustan sus cuotas cerca del 3% y las telecomunicaciones un 3,5%. Finalmente, quienes deben renovar alquileres bajo la ley anterior enfrentan una actualización anual superior al 33%, sumando incertidumbre al mercado inmobiliario local.
Esta dinámica de aumentos segmentados por niveles de ingreso y consumo marca un escenario complejo para el consumo interno. Se espera que el impacto de estas nuevas tarifas se vea reflejado en los próximos índices de inflación correspondientes al mes en curso.
