El conflicto continúa con intercambios militares, advertencias cruzadas y negociaciones en curso para evitar una mayor escalada regional.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán continuó este domingo con nuevos episodios de tensión militar y declaraciones cruzadas que reflejan la fragilidad del escenario en Medio Oriente.
En las últimas horas, Irán lanzó nuevas oleadas de misiles contra territorio israelí, mientras que Israel mantuvo operaciones militares y evaluaba posibles ataques sobre infraestructura estratégica iraní.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán en el corto plazo, aunque previamente había emitido amenazas sobre eventuales ataques a instalaciones clave si no avanzaban las negociaciones.
Desde Irán, las autoridades respondieron con advertencias de represalias ante cualquier ofensiva y calificaron las exigencias estadounidenses como “irracionales”, en un contexto de creciente tensión diplomática.
El conflicto, que se inició a fines de febrero tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, ya provocó una escalada regional con impacto en países vecinos y en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global.
Además del plano militar, distintos actores internacionales impulsaron gestiones diplomáticas para evitar una profundización del conflicto, mientras crece la preocupación por sus consecuencias económicas y humanitarias a nivel global.
En este escenario, la evolución de las negociaciones y las decisiones de las principales potencias marcarán el rumbo de una crisis que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
