El Granate no pudo revertir el marcador en un encuentro sumamente parejo y quedó eliminado del certamen en octavos de final. Pese a los intentos ofensivos, el conjunto del sur bonaerense sufrió la eficacia del local y se quedó sin chances de acceder a las instancias definitivas.
La derrota por dos a cero marcó el cierre de la participación del equipo conducido por Ricardo Zielinski en esta fase eliminatoria. En un duelo que inició con demora, la escuadra visitante buscó imponer su juego a través de Marcelino Moreno, pero careció de la contundencia necesaria para quebrar la resistencia del portero rival en los momentos clave.
El primer golpe para la formación del sur llegó antes de la media hora de juego, producto de una desconcentración defensiva en una jugada de pelota parada que terminó en gol de cabeza. A partir de allí, el Granate adelantó sus líneas e intentó asociaciones rápidas en el mediocampo, generando situaciones de riesgo que fueron desactivadas por la sólida respuesta del guardameta Bryan Cortés.
Durante la segunda mitad, el equipo insistió con el ingreso de variantes ofensivas, teniendo en los pies de Ramiro Carrera la oportunidad más clara para igualar el trámite en un mano a mano desperdiciado. La búsqueda desesperada del empate en los instantes finales dejó espacios en el fondo, lo que permitió que el adversario sentenciara la historia mediante un remate de media distancia durante el tiempo de descuento.
Con este resultado adverso, la institución de Guidi y Cabrero deberá enfocarse exclusivamente en las próximas competencias, analizando las fallas que impidieron progresar en este cuadro de playoffs. El plantel se retiró del estadio Diego Armando Maradona con la amargura de haber estado cerca del descuento, pero reconociendo la superioridad de un rival que supo administrar la ventaja obtenida.
La eliminación representa un duro golpe para las aspiraciones de Lanús en un semestre donde buscaba protagonismo internacional y doméstico. Ahora el club iniciará una etapa de reconfiguración técnica para afrontar los desafíos venideros, intentando capitalizar la experiencia acumulada durante este proceso que finalizó prematuramente en la etapa de octavos.
