La Policía de la Ciudad desbarató una organización criminal con base en San Francisco Solano dedicada al robo y «gemeleo» de vehículos de lujo en el AMBA. La investigación, que incluyó seguimientos en Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora, se cerró cuando uno de los delincuentes utilizó el código QR de una billetera virtual en un albergue transitorio.
Un error digital que terminó en Solano
La banda operaba con precisión: robaban camionetas Toyota Hilux y SW4 en barrios porteños como Recoleta y Boedo, y luego las trasladaban al sur del Conurbano. Sin embargo, el rastro comenzó a aparecer cuando utilizaron una tarjeta de crédito robada para cargar nafta.
El golpe final llegó por un descuido amoroso. Los investigadores detectaron el Peugeot 208 de la banda frente a un kiosco en Burzaco y luego lo siguieron hasta un hotel alojamiento. Allí, uno de los sospechosos pagó el turno mediante el escaneo de un código QR. Ese movimiento financiero permitió identificarlo de forma fehaciente y localizar los aguantaderos en San Francisco Solano y La Plata.
Infraestructura para el delito
En los allanamientos, la policía no solo encontró los autos, sino una verdadera «fábrica» de documentos apócrifos. El operativo arrojó resultados contundentes:
- Detenidos: Dos hombres, señalados como los cabecillas.
- Secuestros: Un VW Vento con un impacto de bala, un Peugeot 208 (auto «mellizo» de apoyo) y un VW Gol adulterado.
- Documentación: 45 cédulas de vehículos falsas, formularios 08 firmados y DNI apócrifos listos para la venta ilegal de los rodados.
El mensaje político detrás de la seguridad
Este operativo resalta la importancia de la coordinación interjurisdiccional. Aunque los robos ocurrían en CABA, el «cerebro» y el desguace estaban en el corazón de la Tercera Sección Electoral.
La detención fue posible gracias al cruce de datos de las cámaras de seguridad de los municipios de Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Almirante Brown, demostrando que la inversión en tecnología de vigilancia y el rastreo digital son hoy las herramientas más eficaces contra el crimen organizado. La causa quedó en manos de la jueza María Fabiana Galletti y la fiscal Adriana Acosta de Lomas de Zamora.
