Frente a la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento de los alimentos, la Pastoral Social de Santa Catalina impulsa un nodo de intercambio en el corazón de Lomas de Zamora. Con una moneda propia para evitar la falta de efectivo y un fuerte espíritu solidario, los vecinos se organizan para cubrir necesidades básicas que hoy el mercado formal excluye.
Una economía alternativa para los barrios
En el cruce de Manuela Pedraza y Soldado Zelarrayán, la dinámica económica de los domingos ha cambiado. El Club del Trueque, coordinado por Melany Malén Borre, se ha convertido en el refugio de familias que buscan lo que hoy es más escaso: comida. Aunque se intercambian ropa, juguetes y artesanías, la prioridad de los asistentes es la mercadería.
La iniciativa retoma las capacitaciones de la Red Lases y la experiencia del año 2001, pero con una organización adaptada al contexto actual. Para aceitar las transacciones, el nodo puso en circulación la moneda «Sol». Con una paridad de 1 a 1 con el peso, cada vecino recibe un crédito inicial de 5.000 Soles para comenzar a operar.
La política de la subsistencia
El resurgimiento de estos espacios no es casual. Representa un síntoma de la economía real que golpea al Conurbano en este 2026. Mientras la macroeconomía discute variables técnicas, en los barrios la respuesta es la autogestión comunitaria.
El sistema de la moneda «Sol» cuenta con un estricto control: los créditos no salen del predio para evitar falsificaciones, asegurando que la riqueza generada por el intercambio permanezca dentro del nodo y beneficie directamente a los vecinos de Lomas. «Es darle una mano al vecino», explican desde la Pastoral, marcando una postura política clara: donde el Estado o el mercado no llegan, llega la organización vecinal.
Cómo participar
El nodo funciona todos los domingos de 11 a 13 hs en el predio de la Pastoral Social. Es un espacio abierto donde la solidaridad intenta compensar los «tiempos difíciles» que atraviesa la economía doméstica.
