Un masivo operativo policial desbarató una organización delictiva en la localidad de González Catán que administraba un centro médico ilegal bajo la fachada de «Argentina Salud». El procedimiento culminó con la detención de cinco personas que, de manera sistemática, ejercían ilegalmente la medicina, estafaban a los pacientes y expendían medicamentos de forma clandestina sin ningún tipo de habilitación sanitaria.
La investigación judicial, encabezada por el fiscal Fernando Garate y el juez de garantías Rubén Ochipinti, determinó que la red criminal operó de forma ininterrumpida durante los últimos cinco años. La banda basaba su economía ilegal en la usurpación y duplicación de sellos y matrículas profesionales pertenecientes a más de 50 médicos reales —en su mayoría radicados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires—. Con esta documentación apócrifa, emitían recetas, certificados y licencias irregulares, montando además un esquema paralelo de farmacias de urgencia y ambulancias truchas que circulaban con patentes adulteradas.
La caída de la organización se originó gracias a la denuncia de una médica real, quien detectó en redes sociales que se estaban firmando aptos médicos y tratamientos clínicos con su nombre y número de matrícula sin su consentimiento. Tras trece allanamientos simultáneos sobre la Ruta Nacional 3, las fuerzas de seguridad secuestraron teléfonos, dinero, registros fílmicos y una caja con decenas de sellos de goma organizados en un listado que asignaba identidades falsas a personas sin instrucción. Los investigadores confirmaron que dos de los detenidos poseen antecedentes penales por homicidio y piratería del asfalto, y se evalúa su responsabilidad en casos de mala praxis grave reportados por familiares de pacientes en la zona.
