Mantener un hogar en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es cada vez más costoso. Durante el mes de mayo, una familia promedio necesitó $249.834 para cubrir exclusivamente las tarifas de servicios públicos y el transporte. Los datos se desprenden del último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP (UBA-Conicet), que registró un salto del 17,5% frente a abril y un alarmante incremento del 50% en la comparación interanual, superando por 16 puntos porcentuales a la inflación general del mismo período.
El componente que sufrió el impacto más severo fue el gas natural, cuya factura se disparó un 53,3% en apenas un mes debido a la combinación de los nuevos cuadros tarifarios y el aumento del consumo por la llegada de los primeros fríos. De acuerdo al desglose del reporte, los hogares debieron destinar en promedio $49.972 para el gas, $52.811 para la energía eléctrica y $36.612 para el servicio de agua potable. Con este esquema, los usuarios de la región metropolitana ya cubren el 58% del costo real de la energía, mientras que el Estado Nacional subsidia el 41% restante.
A pesar de los fuertes ajustes en las boletas energéticas, el transporte público sigue siendo el gasto más pesado dentro del presupuesto familiar. Con un desembolso promedio de $110.348 mensuales, viajar para ir a trabajar o estudiar representa el 44% de la canasta total de servicios. De esta manera, el peso de los servicios esenciales ya insume el 14% del salario promedio registrado de la economía (estimado en $1.869.799), recortando de forma directa el poder adquisitivo y la capacidad de consumo de la clase media y los sectores vulnerables.
