La consultora CB Global Data presentó su último relevamiento de opinión pública enfocado en el Gran Buenos Aires, donde midió la reputación de los 24 intendentes del conurbano. El informe, basado en un exhaustivo trabajo de campo realizado entre el 11 y el 15 de mayo de 2026 sobre una muestra de 14.750 casos, posicionó a los mandatarios de San Miguel, Malvinas Argentinas y Lomas de Zamora en lo más alto de la consideración popular, siendo los únicos que lograron perforar el techo del 58% de aprobación.
El ranking está encabezado por Jaime Méndez (San Miguel), quien registra un 61,3% de imagen positiva frente a un 34,8% de rechazo, consolidándose como el dirigente opositor mejor valorado al despegarse de las tensiones nacionales del PRO. El podio lo completan los peronistas Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) con el 60,1% y Federico Otermín (Lomas de Zamora) con el 58,9% de apoyo. Los analistas destacan que el éxito de este pelotón líder radica en la construcción de perfiles de gestión fuertemente territoriales y alejados de las disputas mediáticas de las cúpulas partidarias. Muy de cerca, en el cuarto lugar, se ubicó Federico Achával (Pilar), quien fue el dirigente que más creció respecto a la medición de abril, alcanzando un 58,5% de aprobación.
En la vereda opuesta, el lote de peor rendimiento es liderado de forma invertida por Julián Álvarez (Lanús), quien cierra la tabla con un 54,7% de imagen negativa y apenas un 38,7% de pulgar arriba. Una suerte similar corrieron Gustavo Menéndez (Merlo), con 55,1% de reprobación, y Fernando Moreira (General San Martín), con 53,3%. El informe atribuye este desgaste al ejercicio de mandatos prolongados en distritos con altas demandas sociales insatisfechas, sumado a la falta de un flujo de recursos nacionales que amortigüe la crisis en el conurbano. En el centro de la escena, Fernando Espinoza (La Matanza) encendió luces de alerta en el municipio más poblado al registrar un ajustado 52,5% positivo contra 46,5% negativo.
Por último, el estudio expuso un fenómeno político emergente: el crítico nivel de desconocimiento que sufren los alcaldes que asumieron sus cargos en diciembre de 2025 en reemplazo de los titulares que emigraron al Senado. El caso más agudo es el de Lorena Espina (José C. Paz), quien ostenta un impactante 73,6% de «No sabe/No contesta». El mismo problema de invisibilidad institucional afecta a Juan José Fabiani (Almirante Brown) con un 58,7% de desconocimiento, y a Eva Mieri (Quilmes), quien a pesar de tener números divididos (23,8% positivo y 22,4% negativo), es ignorada por el 53,8% de la población local, abriendo un gran interrogante de cara al armado electoral.
