El aumento del gasoil impacta en el servicio y genera demoras, largas filas y malestar entre los usuarios.
La circulación de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se redujo hasta un 30% en algunas líneas, como consecuencia del fuerte aumento del gasoil en las últimas semanas.
La medida, adoptada por empresas del sector, responde al incremento de costos operativos, impulsado por una suba cercana al 25% en el precio del combustible en el último mes.
El impacto ya se siente en la calle: se registran mayores tiempos de espera, paradas colapsadas y unidades con mayor cantidad de pasajeros, especialmente en horarios pico y en días de lluvia.
Desde las cámaras empresarias advirtieron que la situación podría agravarse si no hay una actualización en los subsidios o en la estructura de costos del sistema, ya que el desfasaje entre ingresos y gastos se profundiza.
Además, el contexto se combina con una caída en la cantidad de pasajeros y un deterioro general del servicio, lo que complejiza aún más el escenario del transporte público en el AMBA.
El conflicto reabre el debate sobre el financiamiento del sistema y su impacto directo en millones de usuarios que dependen del transporte diariamente.
