A los 91 años, el legendario delantero e ídolo de San Lorenzo partió dejando una marca imborrable en el deporte argentino. En su extensa trayectoria en Primera División, el «Nene» tuvo un recordado y eficaz ciclo de dos temporadas con la camiseta del Taladro.
El fútbol argentino despide a uno de los artilleros más implacables y determinantes de toda su historia. A la edad de 91 años, se confirmó el fallecimiento de José Sanfilippo, una leyenda del deporte local que se ubicó entre los diez máximos anotadores históricos del campeonato de Primera División. A lo largo de una carrera profesional repleta de laureles, el «Nene» concretó la asombrosa cifra de 344 goles en 484 partidos disputados, vistiendo las camisetas de la Selección Argentina y de grandes clubes de la región, cosechando títulos locales e internacionales como la Copa América de 1957 y los Juegos Panamericanos de 1955.
Si bien su figura quedó grabada a fuego en San Lorenzo de Almagro —donde se erige como el máximo goleador histórico de la institución— y registró pasos por Boca Juniors y Nacional de Montevideo, el atacante posee un capítulo muy especial y recordado en la zona sur del Conurbano. Tras una conflictiva salida del club xeneize y una experiencia en el fútbol uruguayo, Sanfilippo retornó al país en 1966 para incorporarse a Banfield. Su desembarco en la institución de Peña y Arenales se concretó gracias a la visión y gestión de Valentín Suárez, quien por entonces presidía tanto al club albiverde como a la Asociación del Fútbol Argentino.
Durante sus dos temporadas en el Taladro, el atacante no defraudó y ratificó su estatus de estrella de la época: disputó 50 compromisos oficiales y festejos 19 gritos de gol. Esas anotaciones con la casaca del conjunto sureño resultaron fundamentales para consolidar su récord personal y ubicarlo en el décimo puesto histórico de los artilleros de la liga nacional, acumulando un total de 226 conquistas en la máxima categoría (repartidas en 200 con el Ciclón, 7 con Boca y las 19 con Banfield). Aquellos hinchas que tuvieron el privilegio de observarlo en el verde césped lo ponderan como uno de los delanteros de mayor jerarquía que defendió los colores del club, previo a su posterior transferencia al fútbol de Brasil.
