La familia del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota emitió un emotivo comunicado para dar cierre al acceso en el Polideportivo José María Gatica de Villa Domínico. Las columnas de fanáticos llegaron a extenderse por más de 70 cuadras bajo la lluvia.
La República Argentina fue testigo de una de las manifestaciones populares más multitudinarias y conmovedoras de su historia contemporánea. Durante la madrugada de este lunes, se dio por finalizado el velatorio público de Carlos Alberto «Indio» Solari en el Polideportivo José María Gatica de Villa Domínico, partido de Avellaneda. De acuerdo con las estimaciones de los organismos oficiales, cerca de un millón de personas circularon por el predio y sus alrededores a lo largo de la jornada del domingo para brindar el último adiós al legendario vocalista.
El flujo de los asistentes resultó incesante desde las primeras horas del domingo, conformando una columna humana ininterrumpida que se extendió por más de 70 cuadras sobre la avenida Bartolomé Mitre, llegando incluso hasta el Puente Pueyrredón en el límite con la Capital Federal. Las puertas del complejo deportivo se habilitaron cerca de las 10:00 de la mañana, registrándose un ritmo de ingreso de 15.000 personas por hora a la capilla ardiente, según precisiones del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso. El operativo logístico facilitó el arribo de micros de larga distancia con delegaciones de diversas provincias, mientras que miles de fanáticos desafiaron las bajas temperaturas y la lluvia constante para sumarse a la vigilia por sus propios medios.
Tras el cierre definitivo de los accesos debido a la desconcentración de la multitud, la familia del músico publicó un conmovedor comunicado de cierre a través de los canales oficiales del artista. “Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito”, reza el texto que buscó contener la emoción colectiva.
Asimismo, los familiares expresaron su profunda gratitud tanto a los seguidores que viajaron kilómetros como a las miles de personas que formaron parte de la organización en tiempo récord. El mensaje concluyó rescatando una profunda reflexión que condensa el sentimiento de los feligreses ricoteros: “Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida”. Como última voluntad simbólica, se reveló que el cantante dejó encendidos sus equipos de audio antes de partir, lo que motivó la consigna final de sus allegados: “Que su música no pare nunca más”.
