La medida alcanza a ministros y cargos políticos de la administración bonaerense. Desde el Gobierno provincial argumentaron que la compleja situación socioeconómica exige que todo el equipo permanezca en sus puestos de gestión.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dictó una estricta directiva interna que prohíbe a los ministros y funcionarios de su gabinete viajar al próximo Mundial de fútbol que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México. La sorpresiva resolución fue confirmada este lunes por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, quien fundamentó la decisión en el delicado contexto económico y social que atraviesan tanto el territorio bonaerense como el país en general.
Bajo la premisa de que resulta incompatible abandonar las tareas de gestión en el escenario actual, la administración provincial elevó la vara de la exigencia institucional: cualquier funcionario que decida asistir al torneo internacional deberá presentar su renuncia al cargo de manera inmediata. Para garantizar el cumplimiento de la norma, Bianco reveló que el Ejecutivo realizó consultas directas con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para verificar si algún miembro del sector político de la provincia ya había adquirido entradas para los partidos de la Selección argentina.
A nivel operativo, se aclaró que en caso de que algún integrante de la estructura estatal ya disponga de pasajes aéreos comprados con anterioridad, podrá reprogramarlos para utilizarlos exclusivamente durante sus periodos de vacaciones. En sintonía con esto, Bianco anticipó que el aliento al seleccionado nacional se coordinará desde el propio territorio provincial, mediante la habilitación de espacios públicos con pantallas gigantes en diferentes municipios, una iniciativa recreativa que se organizará en conjunto con la AFA para que los vecinos puedan seguir la competencia.
