Un informe de la consultora Moiguer revela una marcada divergencia geográfica en la actividad económica. El auge energético de Vaca Muerta sostiene el optimismo y el consumo en el Sur, mientras el Gran Buenos Aires y los principales centros urbanos acumulan contracción industrial y pérdida de puestos de trabajo.
Un relevamiento privado elaborado por la consultora Moiguer puso de manifiesto una profunda reconfiguración en la geografía productiva del país, caracterizada por una evolución dispar entre las regiones vinculadas a los recursos naturales exportables y los grandes conglomerados urbanos dependientes de la industria y el mercado interno.
De acuerdo con el informe, las dos caras más contrapuestas de este fenómeno son la provincia de Neuquén y el Gran Buenos Aires. En el territorio neuquino, el impulso de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta derivó en un crecimiento del Producto Bruto Geográfico (PBG) del 36,9% entre 2023 y 2025, con un incremento del 5,8% en el empleo privado registrado entre noviembre de 2023 y febrero de 2026. Este dinamismo se traduce en un consumo de bienes suntuarios 10 puntos por encima de la media nacional y en un 45% de encuestados que prevé una mejora en su capacidad de compra.
En sentido opuesto, la Provincia de Buenos Aires registró una contracción del PBG del 2,5% en el mismo período, acompañada por una caída del 3,6% en los puestos de trabajo formales. La pérdida de dinamismo en la industria manufacturera, el comercio y la construcción golpea con mayor severidad al Conurbano bonaerense, donde la brecha entre la evolución de la actividad general del país y el consumo masivo alcanzó los 34 puntos porcentuales respecto de los niveles de 2023.
El estudio advierte además que este fenómeno de mal humor social y retracción del consumo se replica en los grandes centros urbanos del país —como el Gran Rosario y el Gran Córdoba—, los cuales encabezan los índices de desocupación. En contraste, provincias con perfil minero o agroexportador como Salta mantuvieron números positivos de PBG (+2,9%), aunque con dinámicas de empleo heterogéneas debido a la menor demanda de mano de obra directa en comparación con las actividades fabriles tradicionales.
