El Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense lanzó la Campaña Invierno para asistir a personas en situación de calle en más de 20 distritos. En clave política, la gestión de Axel Kicillof busca marcar el contraste con la Casa Rosada al sostener la presencia del Estado provincial en los sectores vulnerables.
El gobierno de la provincia de Buenos Aires puso en marcha la Campaña Invierno, un dispositivo de asistencia integral para personas en situación de calle y familias vulnerables que demandará una inversión superior a los 7.800 millones de pesos. La iniciativa combina operativos territoriales, atención sanitaria y entrega de insumos esenciales en más de 20 distritos bonaerenses. Más allá del impacto social, la medida conlleva un fuerte significado político: el Ejecutivo bonaerense busca consolidar un modelo de gestión que garantice la presencia estatal frente a la quita de fondos y la parálisis de programas por parte del Gobierno nacional.
El subsecretario de Organización Comunitaria provincial, Santiago Fidanza, explicitó el encuadre político de la campaña al contrastar las prioridades de ambas administraciones. “Mientras el gobierno nacional se retira de estas políticas, ajusta y asfixia a las provincias, en la provincia de Buenos Aires seguimos destinando recursos y articulando con municipios y organizaciones para acompañar a quienes más lo necesitan, en un contexto social cada vez más complejo”, enfatizó el funcionario. De este modo, la gestión provincial utiliza el despliegue del Operativo Frío para confrontar directamente con la política de ajuste de la Casa Rosada, exponiendo una fuerte tensión en el manejo de los recursos públicos.
El plan, coordinado por la cartera de Desarrollo de la Comunidad, ya concretó jornadas de acceso a derechos en puntos estratégicos de Mar del Plata, La Plata, San Martín y Vicente López. Mediante postas sanitarias y la entrega de 200 mil frazadas, 60 mil camperas y 60 mil pares de zapatillas, la Provincia articula el trabajo territorial junto a municipios, iglesias y movimientos sociales. Además, el programa sumó una inversión adicional de 240 millones de pesos para reacondicionar las 1.675 plazas que integran la red de 58 Centros de Integración Social abiertos las 24 horas. Con este despliegue, el gobierno de Axel Kicillof ratifica su rumbo político centrado en el fortalecimiento de las redes comunitarias frente a la crisis socioeconómica.
