Según un relevamiento del Observatorio Económico de la Provincia de Buenos Aires, el costo de las boletas de luz, gas, agua y transporte pasó de representar un 5% en diciembre de 2023 al 14% actual. El informe advierte además sobre la pérdida de más de 106 mil puestos laborales registrados en la provincia.
Un pormenorizado estudio elaborado por el Observatorio Económico de la Provincia de Buenos Aires encendió las alarmas sobre la paulatina pérdida de capacidad de compra que atraviesan las familias del Gran Buenos Aires. De acuerdo con el relevamiento estadístico, la canasta de servicios públicos integrados por energía eléctrica, agua potable, gas natural y transporte público demanda actualmente casi el 14% del salario promedio regional, marcando un drástico contraste con el 5% que representaba en diciembre de 2023.
A pesar de que el indicador de inflación del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registró una desaceleración al 1,6% durante el mes de agosto, la variación interanual se mantiene rozando el 33,7%. Este escenario reconfiguró la estructura del gasto familiar en los hogares bonaerenses, provocando que los costos fijos insuman una porción desproporcionada de los sueldos y reduzcan el margen disponible para la compra de alimentos, indumentaria y otros consumos esenciales.
El encarecimiento tarifario se desenvuelve, además, en el marco de una pronunciada contracción del mercado de trabajo registrado y del sector productivo bonaerense. El informe detalla que entre diciembre de 2023 y mayo de 2026 la provincia de Buenos Aires sufrió la pérdida de 106.136 empleos formales en unidades productivas, cifra que equivale a más del 25,8% de la destrucción laboral registrada a nivel nacional. La precarización golpea con mayor severidad al colectivo femenino, donde la brecha de informalidad laboral alcanza un 6,2% en suelo bonaerense.
Por otra parte, el entramado industrial de la región refleja el impacto de la desaceleración del consumo. La utilización de la capacidad instalada en las plantas fabriles promedia apenas un 59,1%, lo que implica que cuatro de cada diez máquinas se encuentran inactivas. Asimismo, las estadísticas oficiales registran el cierre definitivo de 8.465 pymes y comercios en el territorio provincial, con una tasa promedio de disolución superior a los ocho persianas bajas por día. Esta combinación de factores derivó en un desplome del 17,1% en las ventas de supermercados del Conurbano respecto a 2023 y una caída del 23,8% en centros de compras y centros comerciales.
