Tras permanecer cinco años en la clandestinidad, un joven de 25 años acusado de integrar una organización criminal dedicada a la venta de drogas y al acopio de armas fue detenido por la Policía Federal. Los investigadores lograron dar con su paradero gracias al rastreo de sus movimientos en el transporte público.
Un operativo desplegado por la División Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal Argentina permitió desmantelar el escondite de un peligroso eslabón del narcotráfico que operaba en la zona sur del Conurbano. El imputado, sobre quien pesaba una alerta roja de Interpol, había logrado escapar a finales de 2021 durante una serie de allanamientos masivos que desarticularon a la cúpula de una banda familiar dedicada al narcomenudeo y al almacenamiento de armamento pesado. La investigación dio un giro decisivo cuando el Juzgado Federal N.º 1 de Lomas de Zamora encomendó las tareas de inteligencia a las fuerzas federales, cuyos detectives aplicaron un entrecruzamiento de datos informáticos que incluyó el análisis de viajes en tarjeta SUBE. Esta pista permitió establecer un patrón de desplazamientos frecuentes entre el centro y las zonas periféricas de Rafael Calzada.
Emboscada y detención en la vía pública
A través de vigilancias encubiertas en los puntos identificados, los agentes confirmaron que el sospechoso residía junto a su pareja e hijo en una propiedad de la zona. Con la ubicación consolidada, las brigadas montaron una guardia discreta que culminó con su interceptación sobre la calle El Tordo al 2300. El prófugo fue reducido sin posibilidad de resistencia y quedó inmediatamente arrestado a disposición de la Justicia federal por comercialización de estupefacientes y tenencia ilegal de armas de guerra.
