Un oficial de la Policía Bonaerense que se encontraba de franco se defendió a tiros de un intento de robo bajo la modalidad «motochorro». El agente fue interceptado por cuatro delincuentes repartidos en dos motocicletas, perdió la estabilidad tras ser empujado y, desde el suelo, utilizó su arma reglamentaria para repeler la agresión.
Un violento enfrentamiento armado sacudió la tranquilidad matutina de la localidad de Ingeniero Budge, en el partido de Lomas de Zamora, cuando un efectivo policial abatió a un asaltante que intentó sustraerle su vehículo particular. El suceso se produjo en la intersección de las calles Las Tropas y Timoteo Gordillo, una zona que rápidamente fue acordonada por las fuerzas de seguridad locales para preservar la escena y realizar las pericias correspondientes.
La víctima del asalto, un agente de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) de La Matanza identificado por sus iniciales A.P., se desplazaba a bordo de su motocicleta Honda Wave de 110 cilindradas cuando fue sorprendido por dos vehículos de similares características en los que viajaban cuatro delincuentes. En un movimiento rápido, uno de los agresores empujó al uniformado, provocando que perdiera el control y cayera pesadamente sobre la calzada asfáltica.
Reacción armada y fuga de los cómplices
A pesar de la brusca caída y del estado de vulnerabilidad en el que se encontraba, el policía reaccionó con rapidez: extrajo su pistola reglamentaria y efectuó una serie de disparos para repeler el ataque. Uno de los proyectiles impactó de lleno en uno de los asaltantes, quien cayó herido de muerte sobre el pavimento, mientras que los otros tres cómplices emprendieron una veloz huida a bordo de las motocicletas en las que habían arribado.
Al arribar el personal médico y de las fuerzas de seguridad al lugar, se constató el deceso del sospechoso en el acto. Al identificar el cuerpo, los investigadores del caso confirmaron que el fallecido contaba con un frondoso prontuario delictivo, registrando antecedentes penales por robo agravado y tenencia ilegal de arma de guerra, lo que ratifica la peligrosidad de la banda que operaba en la zona.
La Fiscalía en turno de Lomas de Zamora intervino de inmediato en la causa, disponiendo el secuestro del arma del efectivo policial para las pericias de rigor, aunque bajo los elementos preliminares recolectados se encuadraría el accionar del oficial bajo la figura de legítima defensa. En paralelo, la policía bonaerense desplegó un operativo de rastrillaje en los barrios linderos con el objetivo de dar con el paradero de los tres prófugos.
