En un fallo que genera conmoción en la opinión pública y seguimiento directo desde el Ministerio de Seguridad, la Justicia dictó la prisión preventiva por seis meses para la madre del niño conocido como «el Ángel» y su actual pareja. Ambos fueron imputados por homicidio agravado en el marco de una investigación que revela fallas sistémicas en la protección de la minoridad.
La decisión judicial se basa en el riesgo de entorpecimiento de la causa y la gravedad del hecho que terminó con la vida del menor de edad. El caso ha escalado a la agenda política nacional, reabriendo el debate sobre la eficacia de las alertas tempranas en casos de violencia intrafamiliar y la responsabilidad de los organismos provinciales de niñez. La fiscalía presentó pruebas contundentes, incluyendo informes médicos y testimonios de vecinos, que complican la situación procesal de ambos detenidos.
Desde el ámbito legislativo, sectores de la oposición ya solicitan informes sobre la actuación de los juzgados de familia intervinientes, buscando determinar si existieron denuncias previas ignoradas. El «Crimen del Ángel» se ha convertido en un caso testigo para la revisión de protocolos de intervención judicial en contextos de extrema vulnerabilidad social, donde el Estado muchas veces llega tarde a pesar de los recursos asignados.
Los imputados permanecerán bajo custodia en dependencias del servicio penitenciario mientras se avanza hacia la etapa de juicio oral, que podría iniciarse antes de fin de año.
