El Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta roja ante el avance de un proceso de ciclogénesis que afectará a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano durante las próximas 48 horas. Se esperan precipitaciones acumuladas de hasta 100 mm, ráfagas de viento intensas y condiciones críticas que podrían generar anegamientos masivos en áreas vulnerables del AMBA.
Este fenómeno climático, caracterizado por la formación de un sistema de baja presión, impactará directamente en la actividad económica y el transporte público de la región capital. Las autoridades porteñas y bonaerenses han activado comités de emergencia para supervisar el funcionamiento de los sistemas de drenaje y arroyos entubados. El volumen de agua previsto para este corto periodo de tiempo equivale a lo que suele llover en todo un mes, lo que supone una presión extrema para la infraestructura hídrica, muchas veces cuestionada por la falta de obras de fondo.
Desde el punto de vista económico, se prevé una parálisis parcial en sectores como la construcción y el comercio a cielo abierto, además de posibles demoras en los vuelos de Aeroparque y Ezeiza por las ráfagas y la baja visibilidad. El Gobierno Nacional, en coordinación con las fuerzas de seguridad, instó a la población a evitar traslados innecesarios mientras dure el pico de la ciclogénesis, monitoreando de cerca el impacto en el suministro eléctrico para evitar cortes masivos por caídas de ramas y cables.
