La consultora CB Opinión Pública difundió su monitor de abril sobre la imagen de los intendentes del Conurbano Bonaerense, revelando una marcada brecha en la percepción ciudadana. Federico Achával (Pilar) se consolidó como el dirigente con mejor imagen positiva (65,2%), mientras que en el extremo opuesto, Lucas Ghi (Morón) y Pablo Descalzo (Ituzaingó) enfrentan niveles de desgaste que los sitúan en el fondo del ranking.
El informe detalla que Achával es seguido de cerca por Diego Valenzuela (Tres de Febrero), quien se mantiene como el referente opositor mejor posicionado en el Gran Buenos Aires. Por el contrario, los intendentes del oeste, Ghi y Descalzo, sufren el impacto de la creciente demanda por mayor seguridad y la crisis económica que golpea a sus distritos, con una imagen negativa que supera el 50%. En el caso de Morón, el desgaste se asocia a la gestión de servicios públicos y la percepción de estancamiento urbano.
El estudio también señala señales de alerta para figuras históricas del conurbano que muestran una tendencia a la baja en los últimos tres meses. La polarización nacional está afectando la capacidad de los jefes comunales para desmarcarse de la gestión provincial y nacional, obligándolos a una gestión de cercanía más agresiva para frenar el declive de su capital político.
Estos datos configuran un mapa complejo para el oficialismo bonaerense de cara al armado electoral del próximo año, donde la gestión local será el principal refugio para sostener las estructuras de poder territorial.
