La Justicia investiga los gastos realizados por el vocero presidencial, Manuel Adorni, en su propiedad del exclusivo country Indio Cuá. Según el testimonio de un contratista ante el juez, las reformas incluyeron una parrilla de casi 14 mil dólares y una cascada de 3.500 dólares, sumando un total que supera los 240 mil dólares en efectivo.
Detalles de una reforma millonaria
La declaración del contratista encargado de las obras en la casa de Zárate sacudió el escenario político. Según el testimonio judicial, las refacciones no fueron precisamente «de mantenimiento», sino que incluyeron lujos de alto nivel que contrastan con el mensaje de austeridad oficial. Entre los ítems que más llamaron la atención de los investigadores se encuentran:
- Parrilla de lujo: Una instalación valuada en 13.810 dólares.
- Cascada ornamental: Un sistema de agua decorativo de 3.500 dólares.
- Mano de obra y materiales: El contratista afirmó que el total de la obra ascendió a 245.000 dólares, pagados en su mayoría mediante entregas de dinero en efectivo.
El origen de los fondos, el eje de la investigación
La causa, que se tramita en los juzgados federales, busca determinar si existe una inconsistencia entre los ingresos declarados por el funcionario y el nivel de gasto desplegado en su vivienda privada. Los informes señalan que las reformas se habrían llevado a cabo en un período corto de tiempo, lo que activó las alertas sobre la procedencia del dinero utilizado para financiar semejante despliegue arquitectónico.
Impacto en la opinión pública
En un contexto donde el propio Gobierno pregona que «no hay plata» y se recortan partidas para comedores y transporte en la Provincia de Buenos Aires, los detalles de la casa de Adorni generaron una fuerte indignación en las redes sociales. La brecha entre la realidad económica y las comodidades de los sectores más exclusivos de la política vuelve a encender un debate ético sobre el comportamiento de quienes gestionan los recursos públicos.
