Tras un período de bajo perfil, el exintendente busca recuperar protagonismo político en su distrito. Con el respaldo de jefes comunales del Conurbano y en medio de un escenario electoral abierto para 2027, Mussi se perfila como la cara de la continuidad familiar, aunque deberá enfrentar los cuestionamientos que dejó su paso por la gestión.
El regreso a la arena política
La reaparición de Patricio Mussi en la escena pública dejó de ser un rumor para convertirse en un hecho político tras mostrarse junto a Gastón Granados, intendente de Ezeiza. Este movimiento se interpreta como el primer paso de una estrategia para reinsertarse en el grupo de intendentes del PJ bonaerense, compartiendo espacio con figuras como Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Nicolás Mantegazza (San Vicente).
Su retorno busca llenar el vacío político en Berazategui tras el fallecimiento de su padre, Juan José Mussi, en noviembre de 2025, quien fuera el pilar fundamental del peronismo local durante décadas. Patricio apuesta a su experiencia previa y al peso del apellido para unificar al peronismo de cara a los próximos desafíos electorales.
Sombras del pasado y nuevos desafíos
A pesar del apoyo de sus pares, el camino no está libre de obstáculos. Su regreso reactivó las críticas por la crisis del agua que marcó su gestión anterior, un tema sensible que afectó la salud de cientos de vecinos y que hoy reaparece como el principal flanco de ataque de la oposición.
En este contexto, el escenario hacia 2027 ya empieza a poblarse de competidores. El diputado provincial Fabián Luayza (Nuevos Aires) ya asoma como uno de los rivales confirmados para disputarle la intendencia, buscando capitalizar el fin de una era y los problemas estructurales que aún persisten en el municipio.
Un armado estratégico en el Conurbano
La apuesta de Mussi no es aislada. Su integración al armado de los intendentes de la región busca tender puentes entre el kirchnerismo y el sector que responde al gobernador Axel Kicillof. Con una estructura política que todavía responde a la tradición familiar, el exmandatario intentará demostrar que su apellido sigue siendo la opción más competitiva en un Berazategui que, por primera vez en mucho tiempo, vislumbra una disputa de poder real.
