Jefes comunales de diversos signos políticos se reunieron en Escobar con el ministro Javier Alonso. El eje central fue el impulso de una ley que otorgue autonomía operativa a los municipios, permitiendo que las fuerzas locales tengan mayores facultades de intervención y el uso de armas de fuego.
Un frente común por la autonomía
El encuentro, realizado en el Centro de Monitoreo de Garín, reunió a figuras de peso del Conurbano como Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gastón Granados (Ezeiza), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Ramón Lanús (San Isidro), entre otros. El reclamo principal hacia el Ministerio de Seguridad bonaerense es claro: los municipios necesitan dejar de ser meros agentes preventivos para tener una conducción real y herramientas concretas ante el delito.
La discusión se centra en modificar el esquema actual para que las policías locales cuenten con facultades operativas ampliadas. Esto incluye la portación de armas de fuego para sus agentes, un cambio de perfil que busca dar respuesta inmediata a la demanda de seguridad en los barrios más calientes de la provincia.
Voces desde los distritos
El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, destacó la importancia de la convocatoria y subrayó que no se trata de una «aspiración abstracta», sino de convalidar una realidad: los municipios ya invierten recursos propios en seguridad, pero carecen de la ley que les asigne responsabilidades definidas. Por su parte, el resto de los mandatarios locales coincidió en que cualquier descentralización de funciones debe estar acompañada por una transferencia de recursos económicos que permita sostener las nuevas estructuras.
El camino legislativo
La iniciativa forma parte de la reforma integral de la Ley de Seguridad Pública que el gobernador Axel Kicillof anunció al inicio del año legislativo. Aunque el proyecto oficial todavía no ingresó a la Legislatura provincial, el consenso alcanzado entre intendentes del oficialismo y la oposición en este encuentro en Escobar acelera los tiempos políticos para su tratamiento.
