Sociedad Más de seis cuadras de colas para postularse a sesenta puestos de trabajo en un frigorífico de Paso del Rey , Partido de Moreno Foto Guillermo Rodriguez Adami
El ministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires, Pablo López, trazó un panorama sumamente complejo sobre la realidad sociolaboral del territorio bonaerense. Al analizar los indicadores de marzo, el funcionario bonaerense aseguró que la provincia «no es ajena a la tendencia general de la economía, errática y con signos de estancamiento», y apuntó directamente contra el impacto estructural que el actual modelo macroeconómico genera sobre el sector privado, especialmente en los sectores más dinámicos y generadores de mano de obra.
De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Ministerio, la actividad económica provincial registró en marzo una mejora del 4,8% mensual y un 5,2% interanual, en sintonía con las variables nacionales. Sin embargo, López rechazó cualquier tipo de lectura optimista o supuesta dualidad entre la provincia y la Nación. El funcionario advirtió que la verdadera brecha es de carácter sectorial, exhibiendo una economía partida en dos: un puñado de actividades primarias y financieras en expansión frente a un derrumbe sostenido de la producción urbana y la obra pública.
El informe detalla que mientras la agricultura y la ganadería crecieron un 53,2% en la provincia (frente al 41% nacional) en el período acumulado de marzo 2023 a marzo 2026, los rubros intensivos en empleo se encuentran en caída libre. En el territorio bonaerense, la industria manufacturera sufrió una contracción del 10,8%, el comercio se mantuvo con signos negativos y la construcción se desplomó un alarmante 22,9%, casi duplicando la media de caída del total del país, que fue del 12,4%.
Para la cartera económica bonaerense, esta asimetría sectorial golpea con especial dureza a los grandes centros urbanos y aglomerados del Conurbano, debido a que estas regiones concentran la mayor densidad de mano de obra ligada a las fábricas, las obras y los locales comerciales. López concluyó sus declaraciones remarcando que el actual esquema no deja de destruir puestos de trabajo formales y advirtió que las principales ciudades fabriles del país están pagando el costo de un modelo que favorece la primarización económica en detrimento del empleo asalariado privado.
