De acuerdo con los datos del INDEC para el primer trimestre del año, la tasa de desempleo en los municipios del Gran Buenos Aires escaló al 9,7%, ubicándose casi dos puntos por encima de la media nacional. Los conglomerados industriales de San Nicolás y Bahía Blanca ya rompieron la barrera del 10%.
El escenario sociolaboral en la provincia de Buenos Aires exhibe un panorama complejo y en constante deterioro. Según el último informe sobre el mercado de trabajo publicado por el INDEC, correspondiente al primer trimestre del año, la desocupación sigue una tendencia alcista generalizada y superó con creces la media nacional del 7,8%. En los municipios que integran el Gran Buenos Aires (GBA), la tasa de desempleo se posicionó en el 9,7%, quedando a las puertas de los dos dígitos y duplicando el registro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Asimismo, la subocupación en el área metropolitana alcanzó el 11,3%.
El impacto de la recesión económica y las dinámicas comerciales vigentes golpearon de forma directa a los principales polos fabriles del territorio. Como muestra del impacto en la actividad productiva, el Parque Industrial de Pilar registró unos 7.000 despidos en los últimos meses. Sin embargo, la peor parte se la llevan algunos conglomerados del interior bonaerense, donde el freno productivo empujó las tasas de desempleo por encima de la barrera de los diez puntos: el cordón de San Nicolás-Villa Constitución marcó un 10,4% de desocupación —fuertemente condicionado por la crisis de la industria metalúrgica—, mientras que la región de Bahía Blanca-Cerri reportó un 10,1%.
El panorama en Mar del Plata y el Gran La Plata
La situación en los centros urbanos costeros y administrativos también refleja tensiones estructurales. En Mar del Plata, el desempleo experimentó una suba exponencial en la comparación interanual con el primer trimestre de 2025, saltando del 6% al 9,3%. La gravedad del dato radica en que el período analizado coincide con la temporada alta de verano; sin embargo, el complejo balneario afrontó su peor temporada desde la pospandemia con una pérdida de 130.000 visitantes, sumado a parálisis operativas en el sector pesquero portuario y despidos masivos en firmas referentes de la industria textil local.
Por su parte, el aglomerado del Gran La Plata mantuvo una tasa de desocupación alineada con el promedio del país, situándose en el 7,8%. No obstante, las alarmas en la capital provincial se encendieron por el lado de la subocupación (aquellas personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y desean trabajar más), un indicador que trepó al 18,2%, superando ampliamente la media general del territorio argentino que se ubicó en el 11,1%.
