Dorada S.A., firma perteneciente al Grupo Beltrán, notificó el cese total de actividades en el establecimiento del partido de Lomas de Zamora. Los operarios montaron una carpa frente a la planta tras encontrarse con la prohibición de ingreso, mientras el gremio aceitero reclama la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense.
Un emblemático establecimiento del entramado industrial del Sur del Conurbano se encamina hacia su cierre definitivo. La firma Dorada S.A., propietaria de la marca Dánica y perteneciente al Grupo Beltrán, confirmó la interrupción total de las operaciones industriales en su histórica fábrica situada en la localidad de Llavallol, partido de Lomas de Zamora, fijando como fecha límite para el cese de actividades el próximo 30 de septiembre.
La novedad fue comunicada a los operarios mediante un cartel institucional colocado en la portón de acceso del establecimiento. Al arribar para iniciar la jornada laboral del turno mañana, los trabajadores se encontraron con la imposibilidad de ingresar al predio. Ante esta situación, los operarios instalaron una carpa en la vía pública frente a la fábrica y organizaron esquemas de permanencia por turnos en defensa de los puestos de trabajo.
A través del comunicado formal, la compañía argumentó que la decisión es consecuencia de «un prolongado proceso que buscó revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento». Según precisó la empresa, la planta operaba bajo un convenio especial alcanzado con el sector sindical que había reducido el funcionamiento a tareas de envasado con una dotación remanente de unos 30 trabajadores. Dorada S.A. aseguró que cumplirá con el pago de salarios hasta el último día del mes e iniciará las gestiones formales para la liquidación de las indemnizaciones conforme a la Ley de Contrato de Trabajo, además de encarar el procedimiento técnico de parada segura bajo normas ambientales.
Por su parte, el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) presentó una denuncia formal ante las autoridades del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires solicitando la fijación urgente de una audiencia con la representación patronal.
La planta de Llavallol cuenta con un extenso recorrido histórico en la región, habiendo iniciado sus operaciones industriales a fines de la década de 1930 para luego abocarse, desde 1963, a la elaboración masiva de margarinas vegetales. El establecimiento venía atravesando una etapa de severa reestructuración: en noviembre de 2024 la empresa aplicó un plan de retiros voluntarios cuando la dotación alcanzaba los 150 empleados, reabriendo sus instalaciones en febrero de 2025 con un plantel marcadamente reducido.
