La organización criminal está acusada de sustraer al menos 25 camionetas de alta gama en el norte de la Capital Federal para luego ocultarlas en el sur del Conurbano. Tras 16 allanamientos en localidades como Lomas, Llavallol y Quilmes, la Justicia imputó a los cabecillas por asociación ilícita.
La Justicia Nacional dictó el procesamiento con prisión preventiva para los dos máximos responsables de una sofisticada organización delictiva dedicada al robo de camionetas de alta gama. La estructura, bautizada por los investigadores como la “Banda de las Hilux”, fue desarticulada tras una serie de 16 allanamientos simultáneos coordinados por la Policía de la Ciudad, los cuales se concentraron principalmente en distintos partidos del sur del Conurbano bonaerense y en la provincia de Jujuy. A la fecha, se les atribuye la sustracción de al menos 25 vehículos.
La investigación judicial, impulsada por la Fiscalía de Núñez y Saavedra bajo la dirección de José María Campagnoli, se inició a principios de mayo tras la denuncia de una damnificada en la Comisaría Vecinal 13 B. A la mujer le habían robado su camioneta Toyota Hilux estacionada en la calle Cubas al 3400, en el barrio porteño de Núñez. A partir de un rastreo por geolocalización, la División Sustracción de Automotores y Autopartes localizó el vehículo en un domicilio de Ezeiza con el tambor de arranque forzado, oculto junto a otros dos rodados idénticos robados previamente en Núñez y Belgrano.
El avance del expediente penal permitió determinar el modus operandi de la banda, que utilizaba un Fiat Argo y una Ford EcoSport como vehículos de apoyo. Según los detectives, los sospechosos utilizaban estos autos para «marcar» las camionetas Hilux y SW4 estacionadas en la vía pública, para luego abrirlas y vulnerar sus sistemas de arranque en pocos minutos. Con el entrecruzamiento de datos y filmaciones, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.° 18, liderado por Alfredo Godoy, ordenó los operativos en Ezeiza, Monte Grande, Tristán Suárez, Lomas de Zamora, El Jagüel, Llavallol, Berazategui, Quilmes y en el barrio Alto Comedero de San Salvador de Jujuy.
El perfil de los cabecillas y el arsenal secuestrado
Los dos líderes de la asociación ilícita contaban con un frondoso prontuario penal. El sindicado como jefe del entramado criminal había recuperado la libertad en septiembre del año pasado tras recibir una condena de dos años de prisión en suspenso por encubrimiento reiterado. En tanto, su lugarteniente violó una suspensión de juicio a prueba (probation) dictada por el Tribunal Oral Criminal N.° 10 de Lomas de Zamora en una causa por robo agravado. Ambos permanecerán tras las rejas mientras continúa el proceso, mientras que otros diez implicados quedaron formalmente supeditados a la causa.
Durante los masivos procedimientos en la zona sur, el personal policial secuestró un verdadero laboratorio tecnológico para la clonación y apertura de vehículos: dos escáneres, un programador de llaves automotrices, máquinas cortadoras de llaves automáticas y 15 impresoras 3D. Asimismo, se incautaron 26 teléfonos celulares, una escopeta de doble cañón calibre 16, cartuchos de diversos calibres y decenas de autopartes, entre las que se encontraban 38 llaves de vehículos y 7 patentes, cuatro de ellas con pedidos de secuestro activos por robos recientes.
