El seleccionador nacional analiza exhaustivamente las variantes tácticas antes del crucial enfrentamiento del próximo martes. Dos artilleros de élite internacional protagonizan una disputa sumamente equilibrada por adueñarse de la camiseta número nueve titular en el estreno frente a Argelia.
Las recientes complicaciones físicas sufridas por los protagonistas alteraron los planes originales del cuerpo técnico, abriendo un abanico de posibilidades estratégicas que obligará al entrenador a definir su postura final durante los entrenamientos previos en territorio norteamericano.
El atacante cordobés del Atlético de Madrid asomaba con cierta ventaja en las consideraciones previas debido a su enorme despliegue físico y su capacidad para desgastar a los defensores rivales mediante una presión constante. Sin embargo, una inoportuna torcedura de tobillo reciente lo marginó de los últimos compromisos preparatorios, permitiendo que su competidor directo sumara valiosos minutos de juego y recuperara terreno en la consideración del estratega santafesino.
Por su parte, el bahiense capitán del Inter arriba respaldado por una notable efectividad goleadora en el certamen italiano, habiendo festejado en los amistosos previos a pesar de arrastrar algunas dolencias musculares estacionales. La paridad estadística entre ambos es tan evidente que obliga al entrenador a evaluar características complementarias según el rival de turno, repitiendo una saludable alternancia que dio excelentes réditos deportivos durante los procesos clasificatorios continentales pasados.
La resolución de este dilema táctico marcará el perfil ofensivo del equipo en su presentación ecuménica. Los aficionados aguardan con expectativa la confirmación oficial de la alineación, sabiendo que el plantel cuenta con dos variantes de jerarquía absoluta para comandar el ataque.
