Los datos se desprenden de un reporte del Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP de la UBA-Conicet. La canasta total de servicios básicos para un hogar sin subsidios llegó a los $282.758 mensuales, impulsada por los aumentos en el transporte y las mayores demandas energéticas estacionales de cara al invierno.
El costo de vida para los residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sufrió un nuevo ajuste durante el sexto mes del año. De acuerdo con el último informe elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP (UBA-Conicet), la canasta que nuclea las necesidades de energía, transporte y agua potable para un hogar promedio trepó a los $282.758 mensuales. Este valor representa un incremento del 10,1% respecto de mayo y un salto del 54% en la comparación interanual con el mismo mes de 2025. Con estas cifras, la suba de los servicios públicos se ubicó 20 puntos porcentuales por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) interanual estimado para el período.
El IIEP fundamentó que el incremento mensual responde a una combinación de ajustes en los cuadros tarifarios de todos los servicios y al factor de la estacionalidad climática, dado que en junio comienza a transitarse el pico de consumo invernal. De acuerdo al relevamiento institucional, el gas natural operó como el componente más relevante del mes: con subas del 4,4% en el cargo fijo y del 2,2% en el variable para usuarios sin asistencia estatal, la factura final percibió un alza del 23,4% por el mayor volumen de consumo. En cuanto a la energía eléctrica, los incrementos en los cargos fijos (4,7%) y variables (1,6%), combinados con la demanda estacional, generaron un aumento del gasto del 14,8% frente al mes anterior.
El transporte público también presionó sobre los presupuestos familiares con una suba mensual total del 5,7%. Las líneas de colectivos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aumentaron un 4,6% por aplicación de las reglas de indexación, mientras que las líneas interjurisdiccionales registraron un incremento del 7,1% en junio. En contrapartida, el servicio de agua potable fue el que mostró menor variación, con un incremento de apenas el 0,2% respecto de mayo, contenido por el nuevo tope de aumento mensual del 3% vigente desde mayo.
Evolución tarifaria y peso sobre los ingresos
Al analizar la evolución a largo plazo de los servicios regulados desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, el informe arrojó una brecha considerable respecto de la inflación general. Desde diciembre de 2023 hasta junio de 2026, la canasta de servicios públicos en el AMBA acumuló un aumento del 919%, frente a un nivel general de precios estimado en el 236% para el mismo período. Actualmente, las tarifas abonadas en promedio por los usuarios cubren el 58% de los costos operativos, obligando al Estado a financiar el 42% restante mediante subsidios.
Finalmente, el estudio evaluó el impacto de estos costos fijos en relación con el poder adquisitivo de los trabajadores. La canasta de servicios públicos del AMBA pasó a representar el 15% del salario promedio registrado estimado del mes, el cual se situó en $1.919.353. De este modo, un haber promedio actual alcanza para cubrir 6,8 canastas de servicios básicos, evidenciando un retroceso frente a las 8 canastas que podían costearse en junio de 2025. Hacia el interior de este esquema de gastos, el boleto de transporte se consolidó como el factor de mayor peso, absorbiendo por sí solo el 41% del dinero total que los hogares destinan al pago de servicios esenciales.
