Un estudio basado en datos recientes desafía la idea de que la apertura comercial sea la principal amenaza para el Gran Buenos Aires. Según el informe, solo el 6% del empleo privado del GBA depende de las industrias más sensibles a las importaciones. El factor determinante para que haya trabajo en los barrios no sería el cierre de la economía, sino que el bolsillo del vecino recupere poder de compra.
Los números detrás de la persiana
Para entender el Conurbano actual, hay que mirar más allá de las grandes plantas industriales. La realidad es que el empleo se ha volcado masivamente a los sectores «no transables» (aquellos que no compiten con lo que viene de afuera):
- Comercio y Servicios: Representan casi el 68% del trabajo en la región.
- Construcción: Es el otro gran termómetro de las barriadas.
- Industria vulnerable: Sectores como textil, calzado y muebles —con fuerte peso en Tres de Febrero, Hurlingham y La Matanza— son los que más sufren la competencia externa, pero su peso en el total de empleos es mucho menor de lo que se suele debatir en televisión.
¿Por qué crecieron Varela y Ezeiza?
Un dato que rompe el molde es lo que pasó entre 2017 y 2023. Mientras que los «gigantes industriales» como San Martín o La Matanza se estancaron, partidos con menos tradición fabril como Ezeiza, Florencio Varela o Berazategui registraron subas en el empleo cercanas al 7%.
Esto sugiere que el crecimiento del empleo en el Conurbano está más atado a la expansión de los servicios y la logística local que a la protección de sectores industriales específicos que vienen arrastrando crisis estructurales hace décadas.
El dilema: Apertura vs. Consumo
La conclusión de Castro es directa: el Conurbano no «arde» por las importaciones, sino por el estancamiento.
- Reasignación: Si la economía crece al 3% anual, los sectores de servicios y comercio pueden absorber rápidamente a quienes pierden su empleo en una fábrica que cierra por falta de competitividad.
- El problema es la macro: Sin crecimiento del ingreso, no hay verdulería, corralón ni fábrica que aguante.
- Crecimiento mata mito: El empleo en el GBA depende de que el vecino tenga plata para gastar en el centro comercial de su barrio, más que de si el producto que compra es nacional o importado.
