El hospital público de Sarandí se convirtió en el primero del sistema estatal en aplicar la técnica TCAR, un procedimiento de alta complejidad que reduce drásticamente los riesgos durante las operaciones de carótida. La intervención fue un éxito y marca un hito en la medicina cardiovascular de la región.
Innovación médica en Sarandí
El equipo interdisciplinario de Cirugía Cardiovascular y Hemodinamia del Hospital Presidente Perón logró realizar con éxito una Revascularización Carotídea Transcervical (TCAR). Se trata de una técnica mínimamente invasiva que se aplicó a una paciente de 68 años residente de Wilde, quien presentaba factores de riesgo tras años de tabaquismo e hipertensión.
Esta técnica es revolucionaria porque trata la obstrucción de la arteria carótida —una de las causas principales del ACV— combinando una microcirugía con la colocación de un stent. Lo que la hace única es su sistema de «inversión de flujo»: durante la operación, la sangre circula temporalmente en sentido contrario para evitar que cualquier residuo u obstrucción se desprenda y viaje al cerebro, protegiendo a la paciente en tiempo real.
Beneficios para el paciente
A diferencia de las cirugías tradicionales, el procedimiento TCAR ofrece ventajas fundamentales para los pacientes que dependen del sistema público:
- Menos invasivo: Se realiza con anestesia local y sedación, evitando el estrés de una anestesia general.
- Mayor seguridad: Reduce significativamente el riesgo de sufrir un ACV o un infarto durante la propia intervención.
- Recuperación rápida: Al ser una agresión quirúrgica menor, el tiempo de internación y postoperatorio se reduce notablemente.
- Acceso ampliado: Permite operar a personas mayores o con cirugías previas que antes eran consideradas «de alto riesgo».
Referencia en alta complejidad
Bajo la dirección de los doctores Alejandro Trainini y Martín Rodrigo, el hospital de Avellaneda reafirma su rol como centro de referencia regional. Este avance no solo posiciona a la institución a nivel nacional, sino que garantiza que la tecnología médica de estándares internacionales esté al alcance de los trabajadores y jubilados de la zona sur, sin distinción de cobertura social.
