El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, lanzó una fuerte advertencia sobre la situación crítica que atraviesa el sistema de transporte público de pasajeros. En declaraciones recientes, el funcionario cuestionó la demora en la transferencia de fondos por parte del Gobierno Nacional y aseguró que la continuidad del servicio de colectivos en el Gran Buenos Aires y el interior provincial está en serio riesgo.
Desde la administración provincial sostienen que el desfasaje financiero entre los costos operativos y las compensaciones tarifarias actuales es insostenible para las empresas prestadoras. Según el diagnóstico oficial, la falta de actualización de las partidas de subsidios impide que las cámaras empresarias puedan afrontar los aumentos salariales pactados con el gremio UTA, lo que mantiene latente la amenaza de medidas de fuerza.
Bianco subrayó que la provincia está realizando un esfuerzo fiscal extraordinario para cubrir parte del bache financiero, pero remarcó que sin el flujo de recursos que legalmente le corresponden a la jurisdicción por parte del Ejecutivo Nacional, el sistema se encamina hacia una parálisis operativa. La preocupación se centra no solo en la cuestión salarial, sino también en la imposibilidad de las empresas para renovar unidades y garantizar la frecuencia del servicio.
Se espera que en los próximos días se intensifiquen las gestiones ante el Ministerio de Economía de la Nación para destrabar el conflicto. Mientras tanto, el gobierno bonaerense mantiene el estado de alerta, advirtiendo que la falta de respuestas políticas y económicas afecta directamente la movilidad diaria de millones de usuarios que dependen del transporte público.
