La investigación sobre el patrimonio del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un capítulo clave con la declaración testimonial de las mujeres que le otorgaron préstamos personales para la adquisición de departamentos. La justicia busca determinar si estas operaciones de financiación directa entre particulares se ajustan a las normativas de transparencia vigentes.
Las testigos se presentaron para dar detalles sobre los contratos de mutuo y las condiciones en las que se entregaron los fondos al funcionario antes de su ingreso a la gestión pública. El foco de la fiscalía está puesto en verificar la capacidad económica de quienes prestaron el dinero y los plazos de devolución acordados, a fin de descartar irregularidades en la evolución patrimonial de Adorni.
La causa se inició tras la difusión de las declaraciones juradas del funcionario, donde figuraban créditos privados que permitieron la compra de propiedades. La defensa de Adorni sostiene que todas las transacciones fueron debidamente declaradas ante los organismos fiscales y que se trata de préstamos lícitos realizados en el ámbito privado.
En las próximas jornadas, la justicia evaluará el contenido de estas declaraciones para decidir si solicita nuevas medidas de prueba. El caso ha generado un fuerte impacto político, poniendo nuevamente en discusión los mecanismos de control sobre el patrimonio de los altos mandos del Gobierno Nacional.
